El dato: cuánto sube el precio de las cosas
Según la nota de prensa del INE publicada el 15 de julio de 2026, los indicadores de junio son:
| Indicador | Tasa anual | Variación respecto al mes anterior |
|---|---|---|
| IPC general | 3,2% | Igual que en mayo |
| Inflación subyacente (sin energía ni alimentos frescos) | 2,9% | −0,1 puntos |
| IPCA (armonizado con la UE) | 3,6% | Igual que en mayo |
| Vivienda (electricidad, gas y otros combustibles) | 4,7% | +3 puntos sobre el mes anterior |
La variación mensual del índice general fue del 0,6%. El detalle importante está en la última fila: vivienda no solo es el grupo que más ha subido en el año, es el que más ha acelerado, con más de tres puntos de diferencia respecto al mes anterior por el encarecimiento de la electricidad y el gas.
Qué le hace la inflación a un ahorro que no genera interés
Si guardas dinero en un sitio que no paga ningún rendimiento —una cuenta corriente normal, o literalmente en efectivo—, cada año pierde poder de compra al ritmo del IPC. Con la tasa de junio de 2026 (3,2%), este es el efecto acumulado sobre 10.000 € que no generan ningún interés, suponiendo que la inflación se mantuviera constante en ese 3,2% cada año (un supuesto de cálculo, no una previsión: el INE no publica proyecciones de inflación a varios años):
| Años | Poder de compra de esos 10.000 € (en euros de hoy) |
|---|---|
| 1 año | 9.690 € |
| 5 años | 8.543 € |
| 10 años | 7.298 € |
Esta tabla es un cálculo propio, no un dato oficial del INE: aplica la fórmula valor futuro real = valor nominal ÷ (1 + inflación)^años sobre una inflación constante hipotética del 3,2%. Sirve para ilustrar el efecto, no como predicción de cuánto valdrá tu dinero dentro de una década.
Por qué el número de la cuenta no basta: rentabilidad nominal vs. real
Aquí está la confusión más habitual: mirar solo si el saldo de la cuenta sube, sin compararlo con la inflación. La cifra que importa es la rentabilidad real, que se aproxima restando la inflación a la rentabilidad nominal:
Rentabilidad real ≈ Rentabilidad nominal − Inflación
Con los datos de junio de 2026 (inflación del 3,2%):
| Producto | Rentabilidad nominal | Rentabilidad real aproximada |
|---|---|---|
| Cuenta corriente sin remunerar | 0% | −3,2% |
| Cuenta remunerada al 2% | 2% | −1,2% |
| Depósito al 3,5% | 3,5% | +0,3% |
| Fondo indexado (rentabilidad esperada 6%, no garantizada) | 6% | +2,8% |
Es una aproximación, no la fórmula exacta de Fisher, pero para tipos de interés moderados como estos el margen de error es pequeño. El Banco de España distingue precisamente entre el TIN (el precio que cobra o paga la entidad, sin más) y la TAE (que incorpora comisiones y gastos): usa siempre la TAE para comparar productos, porque es la que refleja el rendimiento efectivo antes de restarle la inflación.
Qué hacer con esto en la práctica
- No juzgues tu ahorro solo por el saldo nominal. Si tu cuenta no paga nada y la inflación está en el 3,2%, tienes menos poder de compra que hace un año aunque el número no haya bajado.
- Compara siempre la TAE con la inflación del momento, no con la de hace dos años: el IPC cambia mes a mes, y un producto que rentaba por encima de la inflación en 2023 puede no hacerlo hoy.
- Ten en cuenta tu inflación personal. Si tu gasto se concentra en vivienda —el grupo que más ha subido, un 4,7% interanual—, tu erosión de poder de compra probablemente sea mayor que el 3,2% general.
- El fondo de emergencia es la excepción. Ese dinero prioriza la disponibilidad inmediata sobre la rentabilidad, así que perder algo de poder de compra frente a la inflación es un coste aceptable a cambio de tenerlo siempre accesible; para el ahorro a más largo plazo, en cambio, la calculadora de interés compuesto ayuda a ver el efecto de mantener el dinero invertido en vez de parado.
Para entender el indicador que mide cuánto aparta cada hogar antes de que la inflación entre en juego, la entrada tasa de ahorro del glosario explica exactamente qué mide y de dónde sale.